Trabajo literatura «Del amor y otros demonios»

Consigna: Explicar realismo mágico a partir de esta cita “Dominga de Adviento la amamantó, la bautizó en Cristo y la consagró a Olokun, una deidad yoruba de sexo incierto, cuyo rostro se presume tan temible que sólo se deja ver en sueños, y siempre con una máscara. Traspuesta en el patio de los esclavos Sierva María aprendió a bailar desde antes de hablar, aprendió tres lenguas africanas al mismo tiempo, a beber sangre de gallo en ayunas y a deslizarse por entre los cristianos sin ser vista ni sentida, como un ser inmaterial. Dominga de Adviento la circundó de una corte jubilosa de esclavas negras, criadas mestizas, mandaderas indias, que la bañaban con aguas propicias, la purificaban con la verbena de Yemayá y le cuidaban como un rosal la rauda cabellera que a los cinco años le daba a la cintura. Poco a poco, las esclavas le habían ido colgando los collares de distintos dioses, hasta el número de dieciséis.”

 

El género literario del realismo mágico se conecta con esta cita ya que una característica de este género se relaciona con la conquista de América donde hubo un choque de culturas entre los nativos y los conquistadores, donde los conquistadores traían la religión católica mientras que los nativos tenían otras creencias. En esta cita “Dominga de Adviento la amamantó, la bautizó en Cristo y la consagró a Olokun, una deidad yoruba de sexo incierto, cuyo rostro se presume tan temible que sólo se deja ver en sueños, y siempre con una máscara. Traspuesta en el patio de los esclavos Sierva María aprendió a bailar desde antes de hablar, aprendió tres lenguas africanas al mismo tiempo, a beber sangre de gallo en ayunas y a deslizarse por entre los cristianos sin ser vista ni sentida, como un ser inmaterial. Dominga de Adviento la circundó de una corte jubilosa de esclavas negras, criadas mestizas, mandaderas indias, que la bañaban con aguas propicias, la purificaban con la verbena de Yemayá y le cuidaban como un rosal la rauda cabellera que a los cinco años le daba a la cintura. Poco a poco, las esclavas le habían ido colgando los collares de distintos dioses, hasta el número de dieciséis.” Podemos ver que se mezcla la cultura indígena, donde también se acepta el “milagro” o la “magia” como algo común en este libro. También a partir de esta cita hay una “casualidad tradicional” donde lo más esperado para los lectores se vuelve algo extraño, y viceversa, lo más extraño se vuelve algo esperado y común.  Este choque de culturas es algo común para el género de realismo mágico, en el caso de este libro, a Sierva María que es una noble criolla que proviene de una familia adinerada pero que no la quiere, en cambio a Sierva María la criaron los esclavos de la casa, donde le enseñaron a hablar las distintas lenguas de África, los distintos bailes, costumbres y creencias de ese continente.

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